Estudiantes dan su mirada sobre la realidad misionera en el Festival de Oberá

14 julio, 2016
oberaencortos

OBERÁ. En una función muy concurrida en el Espacio Incaa de Oberá, repleta de jóvenes y profesores de escuelas de las localidades de Puerto Esperanza, Eldorado, Tarumá y la propia Oberá, se exhibieron 12 de los 35 trabajos de tres minutos producidos por 330 jóvenes de toda la provincia, en los que se revelan las problemáticas más acuciantes de la realidad provincial.
Se trata de un concurso inscrito en el Programa Cine Joven Comunitario de Misiones, una iniciativa del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, la Subsecretaría de Educación y el programa “Conozco Misiones” de la gobernación de la provincia, que tiene como objetivo promover y ampliar la alfabetización audiovisual.
A pesar de haber sido aplaudidos fervorosamente por la audiencia, cortos como “Rastros de la selva misionera” (Bachillerato Orientado Provincial 98 de Puerto Esperanza) o “Sin escape” (BOP 20 de la misma localidad) mostraron sin tapujos la triste realidad -o al menos los temores- que enfrentan los jóvenes frente al abuso y las violaciones, la indiferencia de los padres y los secuestros con fines de trata y explotación sexual.
“Amor sin cuidado”, de alumnos del BOP 46 de Eldorado, o “El camino de Alexis”, del BOP 29 de Tarumá, advirtieron respectivamente sobre el problema de los embarazos prematuros y no deseados, y sobre las consecuencias del flagelo de la drogadicción -y la violencia que lo rodea en algunos casos- en muchos jóvenes y adolescentes.

Facilitadores y capacitadores del CAJ
Todos estos trabajos, y el resto que se verán en el Festival de Oberá, fueron realizados por jóvenes sin ninguna formación cinematográfica, que fueron guiados por facilitadores y capacitadores del Centro de Actividad Juveniles (CAJ), que los hicieron trabajar con herramientas del lenguaje audiovisual para desarrollar algunas temáticas que atraviesan el cotidiano de sus comunidades.
“Yo pensaba que con aprender a usar la cámara, iba a filmar y ya está. Y en realidad es mucho más trabajo, y para que salga bien, una persona tiene que encargarse de la dirección y guiar a los demás”, contó el joven Sergio Báez, alumno del BOP 112 de Oberá, que llegó acompañado de sus compañeros, maestros y familiares.
Sobre las dificultades de llegar a una síntesis de tres minutos, Graciela Cantero, alumna de la misma escuela, afirmó: “La primera vez llegamos a 12 minutos, luego editamos y acortamos a seis. Más tarde tuvimos que llegar a tres minutos. Fue un trabajo enorme. Nosotros veíamos las películas y novelas y pensábamos que era más fácil, costó llegar a resumir en tres minutos”.

Motivados
La tarea motivadora del Cine Joven Comunitario les dio a estos jóvenes una idea de lo complejo que es la realización audiovisual y muchos de ellos coincidieron que tuvieron que superar muchas dificultades al momento de rodar, para lo cual apelaron a la experiencia de sus capacitadores.
“Había que ver cómo estaba el clima, ver la ropa, cuidar la continuidad de las escenas porque por ejemplo si grabábamos a las tres de la tarde y quedamos a mitad, pasando para el otro día, debíamos ver si había mucho sol o las condiciones eran otras. Eso fue complicado”, señaló Báez.
Los alumnos coincidieron en que la experiencia fue muy positiva y que lo que aprendieron les da herramientas para poder expresarse en el lenguaje que les es más natural, el audiovisual: “Cuando empezamos no entendíamos mucho, pensábamos que filmar ya era hacer un corto. Tuvimos que grabar muchísimo y nos llevó mucho tiempo algo que quedó en tres minutos”, aseguró Gabriela Báez del BOP 29 de Puerto Esperanza.
Para Omar Pipke, alumno del BOP 88 de Eldorado, la experiencia del Cine Joven Comunitario fue muy valiosa: “Me gustaría seguir y compartir mi experiencia con mis compañeros para que podamos hacer nuestros propios videos sobre las temáticas que nos interesan”.

 

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